Oración lirica ofrendada a mi madre Guillermina, en la dulce hora de su muerte.
Ni un tejido ni una nada,
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| Mi querida madre Guillermina Pazmiño |
del corazón de tus hijos,
triste quedó la enramada,
quedamente acurrucada
mi pierna bella viejita,
viajera te fuiste al cielo,
sola quedó la enramada,
tus blancas plumas paloma
100 veces fueron mudadas,
en 100 memorables años
triste quedó la enramada,
criaste los 6 pichones
en el centenario nido,
son 6 los corazones que
quedan entristecidos.
Huérfano se encuentra el huerto,
no hay gorgeo en el ramaje,
todo se tornó en silencio,
llegose todo a la nada,
sólo quedó la enramada.
Volarás lejos paloma
hacia el Padre Eterno Santo,
Hoy estarás con los tuyos,
Y volarás con otra santa paloma,
La del Espíritu Santo.
Tu hijo Ramón Andrade Pazmiño.

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